No son pocas las situaciones en las que es necesario establecer una relación con un niño que no es tuyo, aunque el típico caso es el de una pareja con hijos de anteriores relaciones.

A todos los pormenores que puede tener una relación nueva se le suma, en estos casos, la presencia de otro niño y la dinámica que se debe establecer con él, que tendrá un rol importante en el futuro de tu relación. Aquí te damos algunos consejos para que la transición les sea más fácil a todos.

 

La paciencia es importante

Con los niños, la palabra paciencia adquiere un significado especial, sobre todo con los pequeños. Cada aspecto de su crianza debe ser tomado con calma para que ellos puedan asimilar los cambios. Cuando se trata de establecer una relación con el hijo de tu pareja, por ejemplo, lo principal es el tiempo.

Ten en cuenta que cuando llegas a su hogar eres un extraño al que tienen que acostumbrarse y aprender, poco a poco, a respetar. Dales el tiempo necesario para que entiendan el rol que cumples como nueva persona en la casa.

 

Crear lazos

Al relacionarte con un niño debes intentar adoptar una postura en la que te hagas necesario, en cualquier sentido, para él. Intenta crear un ambiente en el que el pequeño se sienta cómodo contigo y en confianza, esta es la base para el crecimiento de sentimientos más profundos.

Para lograr empatía, busca elementos que puedan tener en común, actividades que puedan compartir para que el niño comience a verte como alguien activo en su familia. Un elemento importante que debes tener en cuenta es que tú no vas a reemplazar a su madre o padre. No intentes llenar ese hueco, sino que crea un espacio nuevo en el que tú resultes igual de necesario para la vida del pequeño.