Las noches sin dormir afectan a todos los padres, especialmente en los primeros meses de sus bebés. Los recién nacidos se despiertan ante cualquier ruido, por hambre o para buscar a su mamá, por lo que las noches tienden a ser bastante ocupadas.

¿Qué podemos hacer cuando el bebé se asusta y no quiere dormir por la noche?

 

Algunos consejos rápidos

Es muy difícil que un bebé duerma durante toda la noche de un tirón, al menos durante los primeros seis meses, aunque verás que a medida que pasa el tiempo los horarios de sueño serán más extensos. Debes tener en cuenta que cada bebé es diferente por lo que las rutinas varían de uno a otro, así que no te preocupes si otra mamá te dice que su niño duerme más o menos tiempo.

Hay algunas pautas que puedes seguir para acostumbrar a tu bebé a dormir en la noche. En primer lugar, intenta crearle una rutina tranquila que le indique que es momento de dormir. Un baño, el último biberón antes de acostarse o una canción de cuna, pueden anunciarle que es el momento de descansar. Lo más importante es que mantengas el procedimiento que elijas para que le otorgues estabilidad a tu bebé.

Una vez dormidos los bebés tienden a despertarse porque se asustan al escuchar algún ruido, les da miedo quieren estar solos o, sencillamente, tienen hambre. Si esto ocurre y tu bebé comienza a llorar, espera unos momentos para ver si se calma solo y vuelve a dormir. De lo contrario, ve a ver qué le pasa y cántale alguna canción o háblale para calmarlo.

Crear una rutina en la vida de tu bebé, horarios de comida, baño y sueño específicos que se mantengan cada día, lo ayudará a desarrollar un patrón estable que durará toda su vida. El método que elijas para lograrlo depende ti y de cómo se sienta tu bebé al respecto.