Vamos con una entrada indispensable; el recopilatorio de pueblos indispensables de la Garrotxa, por una Garrotxina 🙂

ELS HOSTALETS D’EN BAS

Los Hostalets, pueblo perteneciente al municipio de la Vall d’en Bas, desde sus inicios al S. XVIII, ha experimentado un crecimiento moderado y sostenido, con rasgos urbanísticos remarcables, que conservan la rústica original y autóctona de este lugar. Una de las imágenes más bellas y conocidas del pueblo, en que pintores y fotógrafos lo han inmortalizado a lo largo de la historia, es la calle Teixeda. Destaca por las casas con las correspondientes eras delante, muy restauradas y alienadas la una junto a la otra.


Sorprende, en tiempo de floración de las plantas, el universo de colores que se puede divisar en la calle Teixeda. Nosotros al ir en julio, los balcones todavía no presentaban su mejor aspecto, pero si que se podía intuir que aquel lugar era sin duda un lugar para dejarse caer. Una otro imagen que realmente impacta de Los Hostalets, se a su detrás, unas montañas que hacen de su fondo, una bella imagen para recordar.

SANT ESTEVE D’EN BAS

Sant Esteve, actual capital de la Vall d’en Bas, se levanta sobre un pequeño cerro que domina una amplia llanura de campos de cultivo. Ya en el siglo XII, una aglomeración de casas se concentraban en los alrededores de la iglesia parroquial, en su punto más alto del pueblo. Calles, pasos porxats y callejones esglaonats se han ido alargando hasta el plan, dando lugar en nuevas urbanizaciones y a un dinámico sector industrial.

Quizás Sant Esteve no posee el encanto de Los Hostalets, pero si vale mucho la pena subir hasta su casco antiguo, donde una iglesia iniciada con el estilo románico preside la plaza principal del pueblo. Una vez os encontráis arriba del cerro, podéis visualizar gran parte de la Vall d’en Bas, que se muestra muy verde en medio de grandes montañas.

 

CASTELLFOLLIT DE LA ROCA

El pequeño término municipal de Castellfollit de la Roca está limitado por la confluencia de los ríos Fluvià y Toronell, en medio de los cuals se levanta el espectacular cinglera basàltica. El perfil de la iglesia y las casas colgante encima de la cinglera basàltica, a tocar el precipicio, se ha convertido en una de las imágenes más fotografiadas y pintadas de Cataluña; pero es también un magnífico mirador natural desde el cual se pueden observar los valles de los dos ríos. El espadat de basalto donde se asienta el pueblo tiene más de 50 m de estatura y casi un kilómetro de longitud, y es la consecuencia directa de la acción erosiva de los ríos Fluvià y Toronell sobre los restos de las corrientes de lava procedentes de las erupciones volcánicas que tuvieron lugar hace miles de años.

 

BESALU

 

Besalu para mí es el pueblo más bonito de la garrotxa. Las calles medievales y las casas están tan bien conservadas que harán que babeéis un pelín.

Paseando por sus calles volveréis al siglo 16, mientras veis el enorme puente románico que cruza todavía el río Fluvià, que es la foto más buscada del pueblo, podréis tomar una copa de vino en sus bares con un fondo gastronómico tremendo.